Domingo Santo, 24 de abril 2011
El pasado 21 de abril mi hijo me regaló un libro titulado "Un padre de película" de Antonio Skármeta, si alguien lo conoce, sabrá que el protagonista traduce del Francés al Español una novela "Zazir en el metro" hay una película de 1959 basada en las peripecias de la niña en París.
TMB (transporte metropolitano de Barcelona) organiza cada año por estas fechas (Sant Jordi) un concurso de relato corto, el plazo para entregarlo era hasta el 14 de abril a las 12h, yo lo acabe por la noche, asi que no me dió tiempo.
"Miranda en el metro" es mi relato corto, habla de... bueno lo incluyo aquí para que lo conozcáis. Por cierto, el estilo narrativo de "Un padre de pelicula" y el de mi historia es muy parecido ( salvando todas las distancias) y la empiezo y acabo de leer en Francia (vacaciones Semana Santa)
Ya no tengo palabras para definir tantas coincidencias.
Miranda en el metro
Ya estoy casi preparada para salir de casa, solo falta que mami me abroche a la sillita de paseo y lista, me voy a descubrir cosas nuevas, llevo mi chupete en la boca, nunca se sabe si voy a tener sueño más tarde.
Salimos a la calle, todos los vecinos me saludan y me dicen lo guapa que estoy con el lacito azul en el pelo, hace un día precioso de primavera.
Llegamos a un lugar que parece un ascensor como el de casa pero con cristales, y nos metemos dentro,. Pues si, es un ascensor, me agarro a la sillita porque no me esperaba que bajara tan deprisa, mami dice que he puesto cara de asustada y todos me miran y sonríen, yo también sonrió.
Salimos del ascensor, hay una acera muy ancha y el techo es muy alto con luces y pantallas de TV, entre nuestra acera y la de enfrente hay un hueco muy ancho y al fondo, una boca grande y oscura, cuando la veo, cojo a mami de la mano, me quito el chupete y me muevo en la silleta.
De repente oigo un ruido, de la boca aparece un autobús, no, no es un autobús, bueno es como un autobús pero más largo y bajito, viene hacia nosotras rapidisimo, mami retira mi cochecito un poco y cuando por fin el autobús se para, ella aprieta un botón redondo de color verde muy brillante, se abre la puerta y dentro hay mucha gente.
Salimos disparados pero no vemos ni el sol ni los arboles, cuando para, la gente entra y sale, pero yo sigo agarrada de la mano de mami hasta que por fin bajamos nosotras.
Volvemos a la acera grande, parece como si no nos hubiéramos movido, otra vez el ascensor de cristales y ahora ya estoy prevenida, mami me sonrie y me arregla el vestido, salimos a la calle y..... “es fantástico” estamos en casa de los Abuelitos.
LEÍ HACE AÑOS QUE EL MURCIÉLAGO DA BUENA SUERTE, ALGUIEN LO UTILIZÓ COMO SÍMBOLO PARA SU PEQUEÑA EMPRESA Y HOY, ES UNA MULTINACIONAL MUY CONOCIDA, ES EL PRIMER NOMBRE QUE ME HA VENIDO A LA MENTE Y YO, ME GUÍO POR EL INSTINTO ASI QUE AHI VA, MURCIÉLAGO NOS VA DAR SUERTE NO SOLO A MI, SI NO A TODOS LOS QUE COMPARTAN CONMIGO ESTE BLOG.
domingo, 24 de abril de 2011
viernes, 1 de abril de 2011
La primera teoria
Abril 2011
Este mes, hace una año que empecé a escribir este blog y ya tengo una primera teoría de porque me ocurren tantas casualidades.
Insisto, es una primera teoría pero ya es casualidad, que la haya encontrado precisamente ahora, justo cuando se acaba el plazo que me di para hacerlo, después de una año,
ahí va....
Imaginemos que existen mundos paralelos, imaginemos que cuando morimos, volvemos a nacer en un mundo paralelo y en el seno de la misma familia.
En ese instante se inicia el proceso y se originan las variables que pueden ser infinitas, tantas como mundos paralelos existan.
Imaginemos que las casualidades no son tales,que son flashes de anteriores vivencias, no somos adivinos, es que ya lo hemos vivido antes, no es que sean casualidades, es que son los hechos que te confirman que ya lo hemos vivido y eso quiere decir que seguimos el camino adecuado.
Es como si fuéramos por una carretera hacia alguna parte en concreto y cada cierto tiempo, apareciera una señal indicándonos por donde vamos y a donde nos dirigimos. Si no viéramos ninguna señal podríamos pensar que estamos perdidos y si la viéramos, es que íbamos por el buen camino.
No escogemos ir andando o en bus por casualidad, se debe a una decisión muchas veces inconsciente, pero que puede cambiar nuestra vida radicalmente. Que es la decisión la correcta, solo lo sabríamos cuando ocurriera un hecho diferente, por ejemplo; aquel amigo que no veíamos desde hacia años y en el que habíamos pensado solo instantes antes, lo encontrábamos de repente. Puede que pensáramos en él porque nuestro subconsciente, recordaba que lo habíamos encontrado allí antes y entonces, estaríamos justo donde tendríamos que estar.
Bueno, es una teoría...
Este mes, hace una año que empecé a escribir este blog y ya tengo una primera teoría de porque me ocurren tantas casualidades.
Insisto, es una primera teoría pero ya es casualidad, que la haya encontrado precisamente ahora, justo cuando se acaba el plazo que me di para hacerlo, después de una año,
ahí va....
Imaginemos que existen mundos paralelos, imaginemos que cuando morimos, volvemos a nacer en un mundo paralelo y en el seno de la misma familia.
En ese instante se inicia el proceso y se originan las variables que pueden ser infinitas, tantas como mundos paralelos existan.
Imaginemos que las casualidades no son tales,que son flashes de anteriores vivencias, no somos adivinos, es que ya lo hemos vivido antes, no es que sean casualidades, es que son los hechos que te confirman que ya lo hemos vivido y eso quiere decir que seguimos el camino adecuado.
Es como si fuéramos por una carretera hacia alguna parte en concreto y cada cierto tiempo, apareciera una señal indicándonos por donde vamos y a donde nos dirigimos. Si no viéramos ninguna señal podríamos pensar que estamos perdidos y si la viéramos, es que íbamos por el buen camino.
No escogemos ir andando o en bus por casualidad, se debe a una decisión muchas veces inconsciente, pero que puede cambiar nuestra vida radicalmente. Que es la decisión la correcta, solo lo sabríamos cuando ocurriera un hecho diferente, por ejemplo; aquel amigo que no veíamos desde hacia años y en el que habíamos pensado solo instantes antes, lo encontrábamos de repente. Puede que pensáramos en él porque nuestro subconsciente, recordaba que lo habíamos encontrado allí antes y entonces, estaríamos justo donde tendríamos que estar.
Bueno, es una teoría...
Cronica de una muerte anunciada
día 01 de abril
Ayer leí "Crónica de una muerte anunciada" y digo ayer, porque leí el libro de un tirón y en un solo día.
Que bien escriben los que escriben bien. ¿Cual es la casualidad? si no lo conoces, debes leerlo entenderás porque. Lo cogí de la librería con la intención de leer algo diferente, huyendo de los misterios, la física cuántica y las casualidades, y me doy de "morros" con la obra en la que un trágico cumulo de casualidades, desencadenan el drama.
No tengo remedio... no puedo huir de mi destino.
Ayer leí "Crónica de una muerte anunciada" y digo ayer, porque leí el libro de un tirón y en un solo día.
Que bien escriben los que escriben bien. ¿Cual es la casualidad? si no lo conoces, debes leerlo entenderás porque. Lo cogí de la librería con la intención de leer algo diferente, huyendo de los misterios, la física cuántica y las casualidades, y me doy de "morros" con la obra en la que un trágico cumulo de casualidades, desencadenan el drama.
No tengo remedio... no puedo huir de mi destino.
martes, 22 de marzo de 2011
Zacarías
Marzo 11
Ahora estoy leyendo "Jesús el judío" llámame monotema, de verdad que escogí estos libros hace tiempo y .... para que te voy a contar que no lo hice expresamente, si no me vas a creer.
La cuestión, es que voy a las 8 de la mañana sentada en el metro leyendo este libro y delante mio de pie, una mujer joven con una bolsa de deporte en sus pies que toca los mios y que me molesta bastante. De repente, entra en el vagón una pareja de mediana edad y muy bien vestidos, él lleva un libro de viaje en la mano y empieza a mantener una conversación con la mujer de la bolsa de deporte, me llama la atención y levanto la vista.
Pues si ya es raro, encontrar en el metro de Barcelona a dos Brasileños de turismo por Europa a las 8 de la mañana, más raro es que se pongan a hablar con una desconocida delante tuyo y después de darle toda clase de explicaciones sobre su viaje, le pregunte su nombre y en que trabaja y cuando ella le responda, él le diga el suyo "Yo me llamo Zacarías"
¿Quien se llama Zacarías hoy en día? ¿porque se pone delante mio y le cuenta su vida a una extraña? ¿tiene algún sentido? pues menos sentido tiene, que en la pagina anterior a la que estaba leyendo en ese momento, apareciera (Zacarías 1.1) haciendo referencia a un texto relativo a los judíos, claro, he ido a Internet a buscar el texto completo y aquí lo tenemos, por cierto....no entiendo nada.
¿Algun día tendré respuestas?
Zacarías 1.1 Esd. 4.24-5.2 Esd 4:24 Entonces cesó la obra de la casa de Dios que estaba en Jerusalén, y quedó suspendida hasta el año segundo del reinado de Darío rey de Persia. Esd 5:1 Profetizaron Hageo y Zacarías hijo de Iddo, ambos profetas, a los judíos que estaban en Judá y en Jerusalén en el nombre del Dios de Israel quien estaba sobre ellos. 2 Entonces se levantaron Zorobabel hijo de Salatiel y Jesúa hijo de Josadac, y comenzaron a reedificar la casa de Dios que estaba en Jerusalén; y con ellos los profetas de Dios que les ayudaban; 6.14 Y los ancianos de los judíos edificaban y prosperaban, conforme a la profecía del profeta Hageo y de Zacarías hijo de Iddo. Edificaron, pues, y terminaron, por orden del Dios de Israel, y por mandato de Ciro, de Darío, y de Artajerjes rey de Persia.
Ahora estoy leyendo "Jesús el judío" llámame monotema, de verdad que escogí estos libros hace tiempo y .... para que te voy a contar que no lo hice expresamente, si no me vas a creer.
La cuestión, es que voy a las 8 de la mañana sentada en el metro leyendo este libro y delante mio de pie, una mujer joven con una bolsa de deporte en sus pies que toca los mios y que me molesta bastante. De repente, entra en el vagón una pareja de mediana edad y muy bien vestidos, él lleva un libro de viaje en la mano y empieza a mantener una conversación con la mujer de la bolsa de deporte, me llama la atención y levanto la vista.
Pues si ya es raro, encontrar en el metro de Barcelona a dos Brasileños de turismo por Europa a las 8 de la mañana, más raro es que se pongan a hablar con una desconocida delante tuyo y después de darle toda clase de explicaciones sobre su viaje, le pregunte su nombre y en que trabaja y cuando ella le responda, él le diga el suyo "Yo me llamo Zacarías"
¿Quien se llama Zacarías hoy en día? ¿porque se pone delante mio y le cuenta su vida a una extraña? ¿tiene algún sentido? pues menos sentido tiene, que en la pagina anterior a la que estaba leyendo en ese momento, apareciera (Zacarías 1.1) haciendo referencia a un texto relativo a los judíos, claro, he ido a Internet a buscar el texto completo y aquí lo tenemos, por cierto....no entiendo nada.
¿Algun día tendré respuestas?
Zacarías 1.1 Esd. 4.24-5.2 Esd 4:24 Entonces cesó la obra de la casa de Dios que estaba en Jerusalén, y quedó suspendida hasta el año segundo del reinado de Darío rey de Persia. Esd 5:1 Profetizaron Hageo y Zacarías hijo de Iddo, ambos profetas, a los judíos que estaban en Judá y en Jerusalén en el nombre del Dios de Israel quien estaba sobre ellos. 2 Entonces se levantaron Zorobabel hijo de Salatiel y Jesúa hijo de Josadac, y comenzaron a reedificar la casa de Dios que estaba en Jerusalén; y con ellos los profetas de Dios que les ayudaban; 6.14 Y los ancianos de los judíos edificaban y prosperaban, conforme a la profecía del profeta Hageo y de Zacarías hijo de Iddo. Edificaron, pues, y terminaron, por orden del Dios de Israel, y por mandato de Ciro, de Darío, y de Artajerjes rey de Persia.
En busca de la Edad de Oro
Marzo 11
Bueno, ahora si que hacia tiempo que no escribía, no porque no me hayan ocurrido casualidades, es que sinceramente no estoy muy animada a ponerme a escribir. Pero creo que ahora es un buen momento, se han juntado varias circunstancias que me han parecido lo suficientemente significativas como para anotarlas aquí.
El titulo de esta entrada es el mismo que el del libro de Javier Sierra, que por cierto, invite a entrar aquí porque creo que a el también le ocurren bastantes casualidades.
Pues bien como siempre, en este libro he encontrado palabras, historias, nombres o circunstancias, que me han llevado a relacinarlas con, acontecimientos, palabras, historias o nombres de mi vida cotidiana y en la momento justo de la lectura del libro.
Me explicaré; Arequipa, es el nombre de una calle en Madrid donde están las oficinas de mi empresa, es un nombre que ya cuando lo oí la primera vez me gusto, no se porque, pero me resulta agradable su sonido al pronunciarlo.
Estaba revisando una documentación de la empresa y vi la dirección, como siempre me llamó la atención y pensé.... seguro que en algún momento, me encuentro ese nombre en algun sitio fuera de este contexto. Pues ahi encontré la primera casualidad, en el libro se nombra Arequipa cuando habla de "geoglifos" descubiertos en Perú en el departamento de "Arequipa".
La siguiente casualidad de ese libro y creo que aun más contundente, ocurrió cuando llegué al capitulo 7 ¿Spuntniks en el siglo XVII? Montalcino y la pintura de Salinbeni. No voy a describir la obra ni me voy a referir al tema del parecido con el satelite o no, pero si voy a relatar la casualidad. Tengo un bola de hierro del tamaño de una pelota de golf, que se apoya en un pie también de hierro, en el despacho de casa, está justo a la derecha de la pantalla del ordenador, si la levantas de su apoyo, suena como un cascabel, debe tener una pieza dentro. Estaba leyendo ese capitulo, un domingo por la mañana sentada tranquilamente en la butaca del despacho y con el sol acariciándome la espalda, cuando pensé que me gustaría ver la pintura y observarla de cerca, me levanté, me senté en la mesa para encender el ordenador y mientras se ponía en marcha, cogí la bola, de verdad, no la cojo nunca, nunca, nunca, y cuando la tenia en la mano, me pregunté ... ¿por que la habré cogido? en serio que me hice esa pregunta.
El ordenador se puso en marcha y cuando conseguí tener el cuadro delante, leí un texto que hacia referencia a la similitud con el satélite. En el cuadro, se ve efectivamente la esfera con dos antenas y un pequeño circulo superior iluminado, que representaria el sol (según los analistas de la pintura) y la luna abajo a la izquierda, con un circulo algo abultado pero más pequeño. En el satélite y en la misma situación de la luna, estaría la protuberancia del objetivo de una cámara fotográfica de alta resolución que llevaba el Spuntnik.
Mire mi bola metálica, no me preguntes porque, busque esos dos puntos y allí estaban, bueno están, una mancha redonda pequeña arriba, como si se hubiera desconchado el metal y otra algo más pequeña, también redonda abajo a la izquierda. Me quede helada.
Bueno, ahora si que hacia tiempo que no escribía, no porque no me hayan ocurrido casualidades, es que sinceramente no estoy muy animada a ponerme a escribir. Pero creo que ahora es un buen momento, se han juntado varias circunstancias que me han parecido lo suficientemente significativas como para anotarlas aquí.
El titulo de esta entrada es el mismo que el del libro de Javier Sierra, que por cierto, invite a entrar aquí porque creo que a el también le ocurren bastantes casualidades.
Pues bien como siempre, en este libro he encontrado palabras, historias, nombres o circunstancias, que me han llevado a relacinarlas con, acontecimientos, palabras, historias o nombres de mi vida cotidiana y en la momento justo de la lectura del libro.
Me explicaré; Arequipa, es el nombre de una calle en Madrid donde están las oficinas de mi empresa, es un nombre que ya cuando lo oí la primera vez me gusto, no se porque, pero me resulta agradable su sonido al pronunciarlo.
Estaba revisando una documentación de la empresa y vi la dirección, como siempre me llamó la atención y pensé.... seguro que en algún momento, me encuentro ese nombre en algun sitio fuera de este contexto. Pues ahi encontré la primera casualidad, en el libro se nombra Arequipa cuando habla de "geoglifos" descubiertos en Perú en el departamento de "Arequipa".
La siguiente casualidad de ese libro y creo que aun más contundente, ocurrió cuando llegué al capitulo 7 ¿Spuntniks en el siglo XVII? Montalcino y la pintura de Salinbeni. No voy a describir la obra ni me voy a referir al tema del parecido con el satelite o no, pero si voy a relatar la casualidad. Tengo un bola de hierro del tamaño de una pelota de golf, que se apoya en un pie también de hierro, en el despacho de casa, está justo a la derecha de la pantalla del ordenador, si la levantas de su apoyo, suena como un cascabel, debe tener una pieza dentro. Estaba leyendo ese capitulo, un domingo por la mañana sentada tranquilamente en la butaca del despacho y con el sol acariciándome la espalda, cuando pensé que me gustaría ver la pintura y observarla de cerca, me levanté, me senté en la mesa para encender el ordenador y mientras se ponía en marcha, cogí la bola, de verdad, no la cojo nunca, nunca, nunca, y cuando la tenia en la mano, me pregunté ... ¿por que la habré cogido? en serio que me hice esa pregunta.
El ordenador se puso en marcha y cuando conseguí tener el cuadro delante, leí un texto que hacia referencia a la similitud con el satélite. En el cuadro, se ve efectivamente la esfera con dos antenas y un pequeño circulo superior iluminado, que representaria el sol (según los analistas de la pintura) y la luna abajo a la izquierda, con un circulo algo abultado pero más pequeño. En el satélite y en la misma situación de la luna, estaría la protuberancia del objetivo de una cámara fotográfica de alta resolución que llevaba el Spuntnik.
Mire mi bola metálica, no me preguntes porque, busque esos dos puntos y allí estaban, bueno están, una mancha redonda pequeña arriba, como si se hubiera desconchado el metal y otra algo más pequeña, también redonda abajo a la izquierda. Me quede helada.
martes, 14 de diciembre de 2010
La verdad del cuento de Navidad
- En mi anterior entrada, he publicado un "Cuento de Navidad" he querido compartirlo con vosotros porque forma parte de una casualidad, bueno o un milagro o como querais llamarlo.
Sucedio ese mismo año pero en enero. Hacia dos meses que habiamos tenido que sacrificar a nuestra perra " Negrita" tenia diecisiete años y estaba muy pero que muy viejecita.
Yo enseguida quise tener otro perro pero mi marido no, estaba un poco cansado de tantas obligaciones, él la sacaba siempre a pasear y se ocupaba de todos sus cuidados - si no lo hago yo , no lo hace nadie - decia.
La cuestión es que ante tanta insistencia por mi parte, puso una unica condición,
- si entra otro perro en esta casa, tiene que ser un Yorksire pequeñito, para que pueda salir a la terraza y no me obligue a sacarlo tanto -
Claro, un Yorksire era y es hoy en día, un perro caro y para no querer tener ninguno, no podia pedirle que me lo comprara, asi que pensé( y no solo un vez, si no cada uno de los dias siguientes a la muerte de "Negrita") que algun día, caeria un cachorro de Yorksire del cielo por arte de magia.... !que razón tenia¡
Como ya he dicho otras veces, intento ser muy estricta con respecto a la fireridad de los hechos que incluyo en estas notas, no tendria sentido adornar mis relatos con fantasias, ya que el fin de este blog, es analizar todas estas casualidades por si algun día, encuentro una respuesta a ellas. Solo en el caso del Cuento de Navidad que leereis más abajo, he utilizado la imaginación para construir la historia, pero lo que os explicaré a continuación fué exactamente lo que pasó.
LLegaba tarde a la oficicina asi que cogi un taxi, creo que sería el día ocho o diez de enero(no puedo recordarlo) justo entré y me acomodé en el coche cuando vi en el suelo una foto, bueno era la estampa de un santo, estaba muy arrugada y parecia bastante vieja, la cogi y se la enseñe al taxista con la intención de darsela, estaba claro o que era de él o que a alguien se le habia caido. No la quiso, dijo que me la habia encontrado yo y que a mi tenia que darme suerte, asi que me la guarde en el bolso.
No recuerdo exactamente que hice aquella mañana, solo sé que sobre las 13h, me encontraba delante de "La Caixa" de la Avda. Diagonal de Barcelona y alli estaba ella, tal como relato en el cuento, la vi y enseguida note que estaba perdida, entré en el banco y en las tiendas cercanas, deje mi nº teléfono por si alguien la reclamaba pero no, afortunadamente nadie llamo.
San Expedito (el Santo de la estampita) es desde entonces nuetro mejor amigo, quien me conoce bien, conoce tambien a San Expe (que es como le llamamos cariñosamente) y en la iglesia de Sant Jaume de Barcelona, no caben tadas las velas de agradecimiento que le ponemos.
Sucedio ese mismo año pero en enero. Hacia dos meses que habiamos tenido que sacrificar a nuestra perra " Negrita" tenia diecisiete años y estaba muy pero que muy viejecita.
Yo enseguida quise tener otro perro pero mi marido no, estaba un poco cansado de tantas obligaciones, él la sacaba siempre a pasear y se ocupaba de todos sus cuidados - si no lo hago yo , no lo hace nadie - decia.
La cuestión es que ante tanta insistencia por mi parte, puso una unica condición,
- si entra otro perro en esta casa, tiene que ser un Yorksire pequeñito, para que pueda salir a la terraza y no me obligue a sacarlo tanto -
Claro, un Yorksire era y es hoy en día, un perro caro y para no querer tener ninguno, no podia pedirle que me lo comprara, asi que pensé( y no solo un vez, si no cada uno de los dias siguientes a la muerte de "Negrita") que algun día, caeria un cachorro de Yorksire del cielo por arte de magia.... !que razón tenia¡
Como ya he dicho otras veces, intento ser muy estricta con respecto a la fireridad de los hechos que incluyo en estas notas, no tendria sentido adornar mis relatos con fantasias, ya que el fin de este blog, es analizar todas estas casualidades por si algun día, encuentro una respuesta a ellas. Solo en el caso del Cuento de Navidad que leereis más abajo, he utilizado la imaginación para construir la historia, pero lo que os explicaré a continuación fué exactamente lo que pasó.
LLegaba tarde a la oficicina asi que cogi un taxi, creo que sería el día ocho o diez de enero(no puedo recordarlo) justo entré y me acomodé en el coche cuando vi en el suelo una foto, bueno era la estampa de un santo, estaba muy arrugada y parecia bastante vieja, la cogi y se la enseñe al taxista con la intención de darsela, estaba claro o que era de él o que a alguien se le habia caido. No la quiso, dijo que me la habia encontrado yo y que a mi tenia que darme suerte, asi que me la guarde en el bolso.
No recuerdo exactamente que hice aquella mañana, solo sé que sobre las 13h, me encontraba delante de "La Caixa" de la Avda. Diagonal de Barcelona y alli estaba ella, tal como relato en el cuento, la vi y enseguida note que estaba perdida, entré en el banco y en las tiendas cercanas, deje mi nº teléfono por si alguien la reclamaba pero no, afortunadamente nadie llamo.
San Expedito (el Santo de la estampita) es desde entonces nuetro mejor amigo, quien me conoce bien, conoce tambien a San Expe (que es como le llamamos cariñosamente) y en la iglesia de Sant Jaume de Barcelona, no caben tadas las velas de agradecimiento que le ponemos.
Cuento de Navidad
CUENTO DE NAVIDAD
Queen 24/12/1997
Estaba perdida, o alguien la había abandonado en plena calle, herida y mal nutrida olía a sucio, su pelo escaso y sin brillo le hacia parecer aun más débil.
Quizás ésta, fuera su historia……
Sus padres, una pareja de Yorkshire Terrier menudos - Lola y Pincho - Vivían en una casa amplia y con mucho jardín a las afueras de Barcelona.
Sus dueños los tenían tan mimados, que el embarazo de Lola se convirtió en un acontecimiento familiar, visitas constantes al veterinario, ecografías, dieta y cuidados especiales para la perrita y cuando nació “Luna” amigos y familiares acudieron a ver a la feliz pareja de canes con su retoño recién nacido.
La intención de era quedarse con el cachorro, que su madre lo criara y convivieran todos juntos, pero los viajes del dueño de la casa y la repentina enfermedad de su mujer, hizo que después de meditarlo y muy a su pesar, decidieran entregar a “Luna” en adopción. Comenzaron la búsqueda de un hogar para aquel animal adorable al que tenían tanto cariño, cuando cumplió tres meses de vida.
Parecía muy fácil, era preciosa y enseguida aparecieron candidatos interesados en quedársela, pero ninguno reunía las características que sus dueños buscaban, tuvieron que pasar aun dos meses hasta que por fin se decidieron por un matrimonio mayor, creyeron que eran las personas más adecuadas para ocuparse de “Luna” además vivían muy cerca y podrían verla siempre que quisieran.
Cuando salió de la casa parecía feliz y contenta, pero sus padres y hasta entonces dueños, se quedaron en la puerta con una sensación de abandono unos y frustración los otros, de la que no podrían desprenderse nunca.
“Luna” estuvo muy poco tiempo en la nueva casa, añoraba a su familia quería volver con ellos, así que la mañana del segundo día cuando su flamante dueña abrió la puerta al cartero, la perrita se escapó.
¿Como había sucedido? nunca lo supieron, cuando se dieron cuanta de que no estaba en casa había pasado más de una hora y aunque la buscaron por todo el barrio no lograron encontrarla.
Se había perdido, salio por la puerta mientras estaba abierta jugueteo por la calle y se alejó de la casa poco a poco. Cuando por fin se percató de que estaba perdida y sola, se acurrucó en un rincón cerca de una tienda de chucherías, allí se quedó hasta que la encontraron aquellos niños.
- No puedo llevarla a casa,
Dijo el mayor (solo tenia 9 años)
- mi padre no quiere animales y la llevará a la perrera
- Yo tampoco, mi madre dice que los perros ensucian las alfombras y hay que sacarlos a pasear.
- La esconderemos en mi garaje… dijo el más pequeño, allí no la encontrará nadie, le daremos de comer y la cuidaremos nosotros.
La primera noche fue horrible pasó mucho frío, era solo un cachorro y necesitaba el calor de sus padres, la tristeza se apoderó de ella.
A la mañana siguiente, los chicos intentaron alimentarla, pero no quería comer, muerta de frío con muy mal aspecto, estaba triste y cansada, tenía una herida en la cabeza que se había hecho con unos alambres del jardín en su huida del día anterior.
- Tenemos que curarla.
- Le pondremos un poco de yodo, mi madre me lo pone cuando me caigo y me sale sangre de la rodilla.
- Pues ve a buscarlo corre.
Le pusieron el líquido rojo en la herida y le mancharon la cabecita, parecía más grave de lo que era en realidad, así que se asustaron.
- ¿Y si se muere?
- Solo tiene una herida en la cabeza, tonto
- Pero ¿puede morirse?
- Si, claro pero…
- Si se va a morir no puede estar en mi garaje…
- La dejaremos otra vez en la calle
- No, no, no podemos abandonarla ahora
- Pues yo no quiero que se muera en el garaje de mi padre.
Decidieron llevársela al colegio, llegaban tarde y no podían dejarla allí sola, era el último día antes de las vacaciones de Navidad y tenían que encontrar un lugar definitivo para ella cuanto antes.
En una caja de cartón con un trapo viejo y casi sin ventilación paso la mañana...Los chicos al final, decidieron hablar con su profesora y pedirle consejo.
- Conozco a alguien que puede quedarse con ella
Dijo la profesora un poco alarmada por el aspecto del animal.
- Se la llevaré a un amigo esta tarde.
“Luna” que paso a llamarse “Linda” cuando la encontraron los niños, fue adoptada por su nuevo dueño el 23 de diciembre y el 24 se la llevó a la ciudad en su furgoneta de reparto. No quería dejarla en casa sola, se la habían traído la noche anterior y no había tenido tiempo de bañarla y curarle la herida, el animal seguía sin comer apenas probó un poco de pollo que sobró de la cena, se dijo que la llevaría al veterinario por la tarde.
No tuvo ocasión “Linda” desapareció, debió ser en una de las paradas que hizo para entregar los regalos de Navidad que transportaba, no se dio cuenta hasta el medio día, había entregado más de quince paquetes en diferentes direcciones ¿donde la había perdido? ¿Cómo había bajado de la furgoneta? Parecía imposible, la última vez que miró para ver como estaba, seguía dormía justo detrás de él, entre su asiento y los paquetes, tapadita con una manta y dentro de un capazo que le había preparado para que estuviera cómoda.
Simplemente se despertó, la puerta estaba abierta y saltó del vehiculo. Estaba en una de las calles más transitadas de Barcelona, coches aparcados en las aceras, otros circulando en caravana por la calzada, era el día de “Nochebuena” la ciudad bullía y allí estaba “Linda” otra vez perdida.
Entró en la sucursal de un banco con alguien que ni siquiera se dio cuenta de su presencia, salió cuando alguien volvió a abrir la puerta y nuevamente entró con un señor mayor que aunque la vio, pensó que iría con alguien que estaba dentro.
Yo la vi cuando volvía a salir sola, estaba justo delante mío, nos separaba la calzada y la acera del banco me alarmé, noté enseguida que estaba en peligro, si bajaba el bordillo los coches la atropellarían, tenia que cruzar para ayudarla.
Tuve que esperar a que el semáforo de la esquina se pusiera en verde para peatones y cruzar, los minutos que transcurrieron se hicieron eternos, confiaba que sus dueños, aparecerían en cualquier momento aturdidos por haberla despistado, pero en ese momento no había nadie en la acera.
Cuando por fin pude cruzar, la cogí apresuradamente y ella se acurrucó temblorosa entre mis brazos. Pregunté en el banco y en las tiendas cercanas pero nadie sabía de quien era aquel cachorrillo asustado, así que...
Queen, se convirtió en la reina de nuestra casa y hasta que murió (hace poco más de un año) disfrutamos durante 13 años de su alegría, sus ganas de jugar, su optimismo, muchísimo cariño y una gran lealtad.
Nosotros, simplemente fuimos su último y definitivo destino, seguramente el que ella estaba buscando.
Queen 24/12/1997
Estaba perdida, o alguien la había abandonado en plena calle, herida y mal nutrida olía a sucio, su pelo escaso y sin brillo le hacia parecer aun más débil.
Quizás ésta, fuera su historia……
Sus padres, una pareja de Yorkshire Terrier menudos - Lola y Pincho - Vivían en una casa amplia y con mucho jardín a las afueras de Barcelona.
Sus dueños los tenían tan mimados, que el embarazo de Lola se convirtió en un acontecimiento familiar, visitas constantes al veterinario, ecografías, dieta y cuidados especiales para la perrita y cuando nació “Luna” amigos y familiares acudieron a ver a la feliz pareja de canes con su retoño recién nacido.
La intención de era quedarse con el cachorro, que su madre lo criara y convivieran todos juntos, pero los viajes del dueño de la casa y la repentina enfermedad de su mujer, hizo que después de meditarlo y muy a su pesar, decidieran entregar a “Luna” en adopción. Comenzaron la búsqueda de un hogar para aquel animal adorable al que tenían tanto cariño, cuando cumplió tres meses de vida.
Parecía muy fácil, era preciosa y enseguida aparecieron candidatos interesados en quedársela, pero ninguno reunía las características que sus dueños buscaban, tuvieron que pasar aun dos meses hasta que por fin se decidieron por un matrimonio mayor, creyeron que eran las personas más adecuadas para ocuparse de “Luna” además vivían muy cerca y podrían verla siempre que quisieran.
Cuando salió de la casa parecía feliz y contenta, pero sus padres y hasta entonces dueños, se quedaron en la puerta con una sensación de abandono unos y frustración los otros, de la que no podrían desprenderse nunca.
“Luna” estuvo muy poco tiempo en la nueva casa, añoraba a su familia quería volver con ellos, así que la mañana del segundo día cuando su flamante dueña abrió la puerta al cartero, la perrita se escapó.
¿Como había sucedido? nunca lo supieron, cuando se dieron cuanta de que no estaba en casa había pasado más de una hora y aunque la buscaron por todo el barrio no lograron encontrarla.
Se había perdido, salio por la puerta mientras estaba abierta jugueteo por la calle y se alejó de la casa poco a poco. Cuando por fin se percató de que estaba perdida y sola, se acurrucó en un rincón cerca de una tienda de chucherías, allí se quedó hasta que la encontraron aquellos niños.
- No puedo llevarla a casa,
Dijo el mayor (solo tenia 9 años)
- mi padre no quiere animales y la llevará a la perrera
- Yo tampoco, mi madre dice que los perros ensucian las alfombras y hay que sacarlos a pasear.
- La esconderemos en mi garaje… dijo el más pequeño, allí no la encontrará nadie, le daremos de comer y la cuidaremos nosotros.
La primera noche fue horrible pasó mucho frío, era solo un cachorro y necesitaba el calor de sus padres, la tristeza se apoderó de ella.
A la mañana siguiente, los chicos intentaron alimentarla, pero no quería comer, muerta de frío con muy mal aspecto, estaba triste y cansada, tenía una herida en la cabeza que se había hecho con unos alambres del jardín en su huida del día anterior.
- Tenemos que curarla.
- Le pondremos un poco de yodo, mi madre me lo pone cuando me caigo y me sale sangre de la rodilla.
- Pues ve a buscarlo corre.
Le pusieron el líquido rojo en la herida y le mancharon la cabecita, parecía más grave de lo que era en realidad, así que se asustaron.
- ¿Y si se muere?
- Solo tiene una herida en la cabeza, tonto
- Pero ¿puede morirse?
- Si, claro pero…
- Si se va a morir no puede estar en mi garaje…
- La dejaremos otra vez en la calle
- No, no, no podemos abandonarla ahora
- Pues yo no quiero que se muera en el garaje de mi padre.
Decidieron llevársela al colegio, llegaban tarde y no podían dejarla allí sola, era el último día antes de las vacaciones de Navidad y tenían que encontrar un lugar definitivo para ella cuanto antes.
En una caja de cartón con un trapo viejo y casi sin ventilación paso la mañana...Los chicos al final, decidieron hablar con su profesora y pedirle consejo.
- Conozco a alguien que puede quedarse con ella
Dijo la profesora un poco alarmada por el aspecto del animal.
- Se la llevaré a un amigo esta tarde.
“Luna” que paso a llamarse “Linda” cuando la encontraron los niños, fue adoptada por su nuevo dueño el 23 de diciembre y el 24 se la llevó a la ciudad en su furgoneta de reparto. No quería dejarla en casa sola, se la habían traído la noche anterior y no había tenido tiempo de bañarla y curarle la herida, el animal seguía sin comer apenas probó un poco de pollo que sobró de la cena, se dijo que la llevaría al veterinario por la tarde.
No tuvo ocasión “Linda” desapareció, debió ser en una de las paradas que hizo para entregar los regalos de Navidad que transportaba, no se dio cuenta hasta el medio día, había entregado más de quince paquetes en diferentes direcciones ¿donde la había perdido? ¿Cómo había bajado de la furgoneta? Parecía imposible, la última vez que miró para ver como estaba, seguía dormía justo detrás de él, entre su asiento y los paquetes, tapadita con una manta y dentro de un capazo que le había preparado para que estuviera cómoda.
Simplemente se despertó, la puerta estaba abierta y saltó del vehiculo. Estaba en una de las calles más transitadas de Barcelona, coches aparcados en las aceras, otros circulando en caravana por la calzada, era el día de “Nochebuena” la ciudad bullía y allí estaba “Linda” otra vez perdida.
Entró en la sucursal de un banco con alguien que ni siquiera se dio cuenta de su presencia, salió cuando alguien volvió a abrir la puerta y nuevamente entró con un señor mayor que aunque la vio, pensó que iría con alguien que estaba dentro.
Yo la vi cuando volvía a salir sola, estaba justo delante mío, nos separaba la calzada y la acera del banco me alarmé, noté enseguida que estaba en peligro, si bajaba el bordillo los coches la atropellarían, tenia que cruzar para ayudarla.
Tuve que esperar a que el semáforo de la esquina se pusiera en verde para peatones y cruzar, los minutos que transcurrieron se hicieron eternos, confiaba que sus dueños, aparecerían en cualquier momento aturdidos por haberla despistado, pero en ese momento no había nadie en la acera.
Cuando por fin pude cruzar, la cogí apresuradamente y ella se acurrucó temblorosa entre mis brazos. Pregunté en el banco y en las tiendas cercanas pero nadie sabía de quien era aquel cachorrillo asustado, así que...
Queen, se convirtió en la reina de nuestra casa y hasta que murió (hace poco más de un año) disfrutamos durante 13 años de su alegría, sus ganas de jugar, su optimismo, muchísimo cariño y una gran lealtad.
Nosotros, simplemente fuimos su último y definitivo destino, seguramente el que ella estaba buscando.
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